Reloj biológico: la UNL estudia en Santa Fe si el horario de cursado afecta a los estudiantes
Un equipo de la UNL mide el reloj biológico de estudiantes de Veterinaria en Santa Fe para saber si el turno de cursado afecta su bienestar.
Un equipo de la UNL mide el reloj biológico de estudiantes de Veterinaria en Santa Fe para saber si el turno de cursado afecta su bienestar.
Un equipo de la UNL mide el reloj biológico de estudiantes de Veterinaria en Santa Fe para saber si el turno de cursado afecta su bienestar.
¿Cómo influyen los horarios de sueño, vigilia y estudio en la vida universitaria? Esa es la pregunta del proyecto «Cronotipo y vida universitaria», de la Facultad de Ciencias Veterinarias de la Universidad Nacional del Litoral (FCV-UNL), que funciona en Esperanza. Lo dirige Hilda Inés Henzenn y lo integra, entre otros, el docente e investigador Raúl Cerutti. El estudio todavía está en marcha, por lo que aún no hay resultados publicados.
Qué es el reloj biológico y qué es el cronotipo
El equipo ya había estudiado patrones de actividad en animales, como felinos y peces. Ahora, en cambio, se mete en la cronobiología humana para entender qué nos asemeja y qué nos diferencia del resto de las especies.
El eje del trabajo es el cronotipo, es decir, la tendencia natural de cada persona a estar más activa por la mañana o por la noche. A los primeros se los conoce como «alondras» y a los segundos, como «búhos». En otras palabras, el cronotipo es la forma en que cada reloj biológico se acomoda al día.

Cómo miden el reloj biológico de los estudiantes
Para medirlo, el proyecto combina dos caminos. Por un lado, una herramienta subjetiva: el Cuestionario de Cronotipo de Múnich (MCTQ). Por el otro, una objetiva: los actímetros Actiwatch, unos relojes especiales que los estudiantes voluntarios llevan en el brazo no dominante durante siete días.
Esos dispositivos registran con precisión los niveles de actividad, el movimiento y el descanso de cada participante. De este modo, el equipo cruza lo que cada estudiante dice de sí mismo con lo que muestran los datos.
Turnos de mañana, de tarde y estrés
En carreras como Medicina Veterinaria, los horarios de clases y exámenes cambian mucho según el año. Algunos años se cursa de 8 a 14 y otros, de 14 a 20. Por eso, el equipo investiga si los alumnos cuyo reloj biológico no coincide con el turno de sus clases sufren un impacto negativo en su bienestar.
Además, el estudio usa herramientas estandarizadas: la escala de estrés percibido (PSS-14) y cuestionarios de estilos de vida (PEPS-1). Con ellas busca dimensionar la relación entre dormir mal, el estrés acumulado y el rendimiento general en la facultad.
Para qué sirve el estudio
Según la UNL, el desafío a futuro es sentar bases sólidas para desarrollar estrategias institucionales y políticas concretas. El objetivo es mejorar la vida diaria, el bienestar y el rendimiento académico de quienes cursan en la universidad.
Cabe señalar que el proyecto se financia con la convocatoria CAI+D 2024 (Curso de Acción para la Investigación y el Desarrollo). Es el programa con el que la UNL otorga subsidios con fondos propios a docentes, investigadores y estudiantes para sus proyectos científicos.
La información completa está en el sitio de noticias de la UNL. Para consultas, el contacto es investigacion@unl.edu.ar.
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