La banana editada que no se pone negra al pelarla quedó a un paso de los supermercados británicos
La británica Tropic usó CRISPR para modificar tres genes de la fruta y frenar el oscurecimiento: pelada, sigue amarilla hasta 24 horas. El gobierno ya la reconoció como producto de mejoramiento de precisión y solo falta el control sanitario; Japón y Brasil la aprobaron este año.
La británica Tropic usó CRISPR para modificar tres genes de la fruta y frenar el oscurecimiento: pelada, sigue amarilla hasta 24 horas. El gobierno ya la reconoció como producto de mejoramiento de precisión y solo falta el control sanitario; Japón y Brasil la aprobaron este año.
Una banana que no se pone negra después de pelarla está cerca de llegar a los supermercados del Reino Unido. La desarrolló Tropic, una empresa de biotecnología con sede en Norwich, Inglaterra, que usó la herramienta de edición génica CRISPR-Cas9 para modificar tres genes vinculados al oscurecimiento. Según la compañía, la fruta pelada sigue amarilla hasta 24 horas, y más tiempo si se guarda en la heladera.
El Departamento de Medio Ambiente, Alimentación y Asuntos Rurales británico (Defra) ya la reconoció dentro del régimen de mejoramiento de precisión de Inglaterra: el aviso de comercialización de la planta se publicó el viernes 25 de septiembre. Es uno de los dos pasos necesarios. Falta el visto bueno de la Agencia de Normas Alimentarias (FSA), que hace los controles de seguridad alimentaria antes de que un producto pueda venderse.
Por qué la banana se pone negra
Cuando la fruta se pela, se corta o se golpea, sus células se rompen y una enzima, la polifenol oxidasa (PPO), entra en contacto con el oxígeno del aire. Esa enzima transforma compuestos de la pulpa en pigmentos marrones. Es la misma reacción que oscurece una manzana cortada o una palta abierta.
Tropic atacó ese mecanismo desde el ADN: los tres genes editados reducen la producción de PPO. Con menos enzima, la pulpa tarda mucho más en oxidarse. Gilad Gershon, director ejecutivo de la empresa, aseguró que la fruta conserva el sabor y la textura de una banana común y que se mantiene visualmente fresca por más tiempo.
Qué es CRISPR y por qué no es un transgénico
CRISPR-Cas9 funciona como una tijera molecular guiada: una pequeña molécula de ARN lleva a la proteína Cas9 hasta un punto exacto del genoma, donde corta el ADN. Al repararse, la célula introduce un cambio chico que puede apagar un gen.
La diferencia con un transgénico clásico está en lo que entra a la planta. Un transgénico incorpora material genético de otra especie. En la edición de precisión se modifica el ADN que el organismo ya tiene, sin sumar genes ajenos: un resultado que, en teoría, también podría aparecer por mutaciones naturales o por mejoramiento convencional, pero mucho más rápido.
Japón, Brasil y el resto del mapa
El 10 de abril, Tropic anunció las aprobaciones en Japón y Brasil. En Japón la banana se puede importar, vender y consumir; en Brasil, además, cultivar. «Estas aprobaciones representan un gran paso para llevar a los consumidores de todo el mundo productos innovadores que reducen el desperdicio», dijo Gershon en ese momento. La empresa informó que ya cuenta con determinaciones regulatorias, notificaciones o exenciones en once países, entre ellos Estados Unidos, Canadá y Filipinas. La banana salió comercialmente en 2025.
En marzo, Tropic levantó 105 millones de dólares en una ronda Serie C para acelerar sus programas de banana y arroz. También trabaja en variedades resistentes al mal de Panamá y a la sigatoka negra, dos enfermedades que golpean a las plantaciones.
Por qué importa: el desperdicio
Una banana golpeada o con manchas suele terminar en la basura aunque se pueda comer. Un estudio oficial británico estimó que en ese país se descartan unas 1,4 millones de bananas comestibles por día, muchas veces por defectos estéticos. Tropic calcula que su fruta podría reducir más de un 25% el desperdicio y las emisiones de carbono asociadas a lo largo de la cadena de suministro, con menos golpes y menos oscurecimiento en el transporte, en la góndola y en las casas.
La banana también podría entrar en productos listos para consumir, como ensaladas de fruta envasadas, donde hasta ahora casi no se usa porque se oscurece rápido una vez cortada.
Y en la Argentina
La Argentina fue, en 2015, el primer país en fijar reglas específicas para las nuevas técnicas de mejoramiento, entre ellas la edición génica. La Comisión Nacional Asesora de Biotecnología Agropecuaria (CONABIA) analiza caso por caso si un producto editado tiene una combinación nueva de material genético; si no la tiene, no se regula como un organismo genéticamente modificado. No se encontró información pública sobre una presentación de la banana de Tropic ante la CONABIA.
