La historia detrás de INFIRA: el laboratorio del CONICET donde nació el arroz que rebrota
Antes del premio de la OMPI hubo un invernadero: el equipo de Renata Reinheimer en el IAL identificó el código genético que extiende la vida productiva de los cultivos. Así se armó la startup.
Antes del premio en Ginebra hubo un invernadero en Santa Fe. INFIRA, la startup biotecnológica que este año quedó entre las once más innovadoras del mundo según la OMPI, empezó como una pregunta de laboratorio en el Instituto de Agrobiotecnología del Litoral: ¿por qué algunas plantas saben rebrotar después de la cosecha y otras no?
El hallazgo
El equipo de la Dra. Renata Reinheimer en el IAL —instituto de doble dependencia UNL-CONICET— identificó el código genético que le permite a cultivos como el arroz extender su ciclo vital y rebrotar después de la cosecha. La consecuencia práctica está en la propia descripción del proyecto: «más semillas y más hojas, mayor eficiencia económica y beneficios para la sostenibilidad ambiental». Un arroz que no muere con la primera cosecha es una planta que produce más con el mismo suelo y el mismo trabajo.


Del laboratorio a la empresa
El salto de paper a producto tiene dirección conocida: desde 2021 INFIRA opera en la Incubadora de Empresas del Parque Tecnológico Litoral Centro. La fundaron tres mujeres — Reinheimer, Cecilia Arolfo y Victoria Nagel — con la colaboración destacada de la Lic. Carolina Bellino.

El reconocimiento
En julio, la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual la distinguió en los WIPO Global Awards de Ginebra como una de las once empresas más innovadoras del mundo — lo contamos acá cuando pasó. Lo que esta versión de la historia agrega es el mapa completo del camino: un instituto público, una pregunta básica sobre fisiología vegetal, una década de trabajo, una incubadora provincial, y recién entonces el escenario en Suiza.

Por qué la contamos de nuevo
Porque el orden de los factores importa. La versión corta —«startup santafesina gana premio mundial»— esconde la parte que se puede replicar: la ciencia básica financiada con fondos públicos como semillero de empresas. INFIRA no salió de un pitch, salió de un laboratorio del CONICET. Esa es la cadena que produce este tipo de noticias, y es la que está en discusión cada vez que se debate el presupuesto científico.
Fuente: CONICET Santa Fe. Fotos: CONICET Santa Fe.
