El Niño ya está en marcha: qué es el fenómeno que la NASA vigila desde el espacio y cómo afecta el clima
El Niño volvió a activarse y la NOAA prevé que se fortalezca hacia fin de 2026. Qué es este fenómeno del Pacífico, cómo lo monitorea la NASA desde el espacio y por qué afecta el clima de todo el planeta, incluida la Argentina.
El Niño volvió. Las últimas observaciones de la NASA y de la NOAA confirman que el fenómeno climático más influyente del planeta ya está en marcha: en julio de 2026, las aguas del Pacífico ecuatorial se ubican más de 2 °C por encima de lo normal y los pronósticos anticipan que seguirá fortaleciéndose hasta fin de año, con chances de convertirse en un episodio fuerte. Es un cambio en el océano Pacífico que, por su enormidad, termina alterando el clima de todo el mundo, incluida la Argentina. Acá, qué es El Niño y por qué se lo vigila desde el espacio.
¿Qué es El Niño?
El Niño es la fase cálida de un fenómeno mayor llamado El Niño-Oscilación del Sur (ENOS), un balancín natural entre el océano y la atmósfera en el Pacífico tropical. En condiciones normales, los vientos alisios empujan el agua cálida de la superficie hacia el oeste, hacia Asia y Australia. Durante El Niño esos vientos se debilitan y esa agua cálida se desplaza hacia el este, hacia América. El fenómeno ocurre de manera irregular cada dos a siete años, se alterna con su fase fría —La Niña— y suele alcanzar su punto máximo entre noviembre y enero. Lo curioso: la ciencia sabe cómo se desarrolla, pero todavía no sabe con certeza qué lo dispara.

Por qué la NASA lo vigila desde el espacio
Desde fines de la década de 1970, los satélites les dan a los científicos una vista global del océano imposible de lograr solo con barcos y boyas. La NASA mide dos señales clave: la temperatura de la superficie del mar y su altura. El dato de la altura es ingenioso: el agua se expande cuando se calienta, así que un mar más alto de lo normal en el Pacífico tropical es una huella de El Niño. Las imágenes satelitales de junio de 2026 ya muestran esa lengua de agua cálida instalada sobre el ecuador.

Cómo cambia el clima del mundo
Como el Pacífico cubre un tercio del planeta, sus cambios se propagan por todos lados. El Niño corre y estira la corriente en chorro —los fuertes vientos de la alta atmósfera— y, con eso, reordena dónde llueve y dónde no. El saldo es global y muchas veces extremo: inundaciones en unas regiones, sequías e incendios en otras (como el humo que cubrió Indonesia en episodios anteriores), colapso de la pesca frente a Perú cuando se corta el ascenso de nutrientes, y blanqueo de corales. No todo lo que pasa en el mundo es culpa de El Niño, pero su influencia se siente en los cinco continentes.


Qué significa para la Argentina y el campo
Para la región, El Niño suele traducirse en más lluvias sobre el Litoral y la zona pampeana —incluida Santa Fe—, un dato central para el agro. Un régimen más húmedo puede favorecer la campaña gruesa (soja y maíz), pero también eleva el riesgo de anegamientos y temporales. Por eso productores, aseguradoras y organismos siguen de cerca cada actualización: la NASA estima incluso el impacto de El Niño en el rendimiento de los cultivos a escala global, con zonas beneficiadas y otras perjudicadas.

De dónde viene el nombre
El nombre nació entre los pescadores del Perú, que notaban la llegada de aguas cálidas alrededor de la Navidad y lo bautizaron “El Niño” por el Niño Jesús. Recién en el siglo XX el meteorólogo Jacob Bjerknes conectó el calentamiento del mar con los cambios atmosféricos, y el patrón completo pasó a llamarse El Niño-Oscilación del Sur. El primer gran episodio estudiado en tiempo real, en 1982-83, dejó una marca dramática: aves marinas que abandonaron sus crías y cerca del 25 % de los lobos y leones marinos de Perú muertos de hambre.
Con El Niño ya establecido y en fortalecimiento, la NASA y la NOAA anticipan que las condiciones se mantendrán hasta el inicio de 2027. Monitorearlo desde el espacio permite anticipar sequías, inundaciones y campañas agrícolas con meses de ventaja. Podés ver el especial completo de NASA Ciencia y el seguimiento de la NOAA.
