Doom: su artista principal animó el clásico de 1993 casi entero con «la tecla deshacer»
Adrian Carmack, artista principal de Doom (1993), reveló que animó buena parte del juego usando la tecla "deshacer" de Deluxe Paint: un truco nacido de las limitaciones de la época.
Detrás de uno de los videojuegos más influyentes de la historia hay una anécdota que resume el ingenio de sus creadores. Adrian Carmack, artista principal de Doom (id Software, 1993), contó que animó buena parte del clásico usando una herramienta tan insospechada como básica: la tecla «deshacer».
Sin herramientas de animación
A comienzos de los años 90 no existían los programas de animación que hoy damos por sentados. Los artistas debían arreglárselas con lo que tenían, o directamente fabricar sus propias herramientas. Carmack trabajaba con Deluxe Paint, un editor de gráficos por píxeles, y descubrió que podía crear y previsualizar los ciclos de movimiento yendo y viniendo entre cuadros con las teclas de deshacer y rehacer.
Pocos cuadros, mucho ingenio
El truco no era solo estético: era una necesidad. El programador John Carmack (sin parentesco con Adrian) limitaba la cantidad de cuadros de animación que el motor del juego podía manejar, así que el artista debía ser muy frugal y lograr que cada monstruo y cada arma se vieran lo mejor posible con la menor cantidad de fotogramas. Ese ida y vuelta con la tecla «deshacer» le permitía ajustar los loops al detalle.
Una lección que sigue vigente
La historia, recogida por PC Gamer, volvió a circular como recordatorio de que muchas de las obras que marcaron a la industria nacieron de limitaciones extremas y soluciones caseras. Doom, con sus demonios pixelados y su ritmo frenético, terminó definiendo el género de los shooters en primera persona, en parte gracias a esa creatividad hecha a fuerza de restricciones.
