Mate y huesos: qué encontró un laboratorio de la UNR y el CONICET en cuatro estudios
Mate y huesos: un laboratorio de la UNR y el CONICET estudió la yerba en ratas, células y mujeres. Vio efectos positivos, pero no es un tratamiento.
Mate y huesos: un laboratorio de la UNR y el CONICET estudió la yerba en ratas, células y mujeres. Vio efectos positivos, pero no es un tratamiento.
¿El mate le hace bien a los huesos? Un laboratorio de la Universidad Nacional de Rosario (UNR) y el CONICET lo investiga desde hace más de una década. Lo dirige Lucas Brun, médico, doctor en Ciencias Biomédicas, investigador del CONICET y director del Laboratorio de Biología Ósea de la Facultad de Ciencias Médicas. El equipo lo probó en ratas, en células de hueso y en 300 mujeres, con resultados favorables y algunos matices. Así lo contó la UNR en una nota publicada el 5 de octubre de 2026.
Qué dicen los cuatro estudios sobre mate y huesos
El laboratorio publicó cuatro trabajos en revistas científicas, todos indexados en PubMed. Cada uno usó un modelo distinto y midió algo diferente:
- En ratas (2015). Compararon animales que tomaban mate en lugar de agua con otros que no, con dietas con y sin suficiente calcio. En general no hubo diferencias en los huesos. Sin embargo, con poco calcio el mate compensó en parte la pérdida de volumen de hueso trabecular, aunque no la de resistencia. La conclusión del trabajo es que el mate no daña el hueso.
- En células (2024). Probaron cafeína, ácido clorogénico, rutina y un extracto de yerba sobre células óseas de laboratorio. Todos aumentaron la viabilidad de las células que forman hueso, entre 16,6 % y 34,8 % respecto del control.
- En mujeres (2025). Compararon 153 mujeres posmenopáusicas que toman mate con 147 que no, de Mendoza y Rosario. Las que toman mate tenían mayor densidad ósea en la cadera. Además, tenían menos diagnósticos de osteoporosis (3,3 % contra 10,9 %) y menos fracturas por golpes leves (5,9 % contra 12,9 %).
- De nuevo en ratas (2026). Probaron una «yerba mate plus», con más poder antioxidante. Tras 90 días, la densidad de la tibia fue 10,1 % mayor que en el grupo que tomó agua con mate común, y 9,1 % mayor con la versión potenciada. Es decir, sumar antioxidantes no dio un beneficio extra.

Mate y huesos: de dónde salió la pregunta
Todo empezó con una observación de un grupo de médicos de Mendoza, en 2011. Uno de ellos revisó su base de densitometrías, el estudio que mide la masa ósea y sirve para diagnosticar osteopenia y osteoporosis. Las pacientes eran mujeres posmenopáusicas, que son las que más se hacen ese control.
Las que tomaban al menos un litro de mate por día desde hacía cinco años tenían una densidad ósea entre 6 % y 9 % mayor, según la zona del cuerpo. Para el equipo rosarino, el dato era raro. La yerba tiene cafeína, y en dosis altas la cafeína se asocia con un efecto negativo sobre el hueso. En consecuencia, sospecharon que la yerba tenía otros componentes que valía la pena estudiar.
Lo que los estudios no dicen
El propio Brun pone un límite claro: el mate no es un tratamiento médico ni cura la osteoporosis. Según explicó, puede tener un efecto protector pequeño pero significativo cuando el cuerpo no está en las mejores condiciones nutricionales. Por lo tanto, no reemplaza ninguna indicación del médico.
Sobre mate y huesos, cabe señalar que el estudio en mujeres es observacional: muestra una asociación entre tomar mate y tener huesos más densos, no prueba que el mate sea la causa. Los trabajos en ratas y en células sirven para entender mecanismos, pero sus resultados no se trasladan directamente a las personas. Los propios autores plantean que hacen falta más estudios.
Por otro lado, el equipo está terminando una tesis sobre qué pasa con los huesos, la mandíbula y los dientes del feto cuando la madre toma mate. Por ahora hay resultados preliminares.
Según la UNR, Brun recibió un premio de una sociedad científica del hueso de Estados Unidos, que le permitió sumar subsidios internacionales para equipamiento. La investigación también contó con el apoyo del Instituto Nacional de la Yerba Mate, a través de su programa «Yerba y Salud».
Una maestría nueva en la UNR
En paralelo, el equipo impulsó la Maestría en Osteología, que se inauguró este año tras cuatro años de gestiones ante el Consejo Superior y la CONEAU. La dirige María Lorena Brance, con Brun como vicedirector. Según la UNR, es la primera formación en osteología de una universidad pública de América Latina.
La nota completa y los enlaces a los cuatro trabajos sobre mate y huesos están en el sitio de la UNR.
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