SÁBADO 10 DE OCTUBRE DE 2026 · ROSARIO, SANTA FE
Radar activo Agenda Newsletter Opinión
Lito, mascota de MonoLitoMonolito
Sumate
Último momento
CIENCIALa UNL quedó 467° en el ranking UI GreenMetric y es la primera universidad pública del país CIENCIAVirginia Aparicio, la investigadora del INTA que midió plaguicidas en personas, podría ser exonerada GAMINGCebador, el juego argentino en el que hay que cebarle un buen mate a Dios TECVilla Hortensia fue sede de la V Feria Escolar de Tecnología y Sustentabilidad CIENCIAEl CONICET Santa Fe cumple 20 años y su centro regional, 50 GAMINGDragon's Dogma 2: Dark Arisen se expande y debuta en Switch 2 IAPablo Heinig en Rosario: «Quien no cubra la brecha en los próximos dos o tres años no la va a poder cubrir más» EMPRESASPatricia Jebsen en Rosario: «Podés ser muy exitoso laboralmente, pero si volvés a tu casa y no hay nadie, no está bueno» CIENCIALa UNL quedó 467° en el ranking UI GreenMetric y es la primera universidad pública del país CIENCIAVirginia Aparicio, la investigadora del INTA que midió plaguicidas en personas, podría ser exonerada GAMINGCebador, el juego argentino en el que hay que cebarle un buen mate a Dios TECVilla Hortensia fue sede de la V Feria Escolar de Tecnología y Sustentabilidad CIENCIAEl CONICET Santa Fe cumple 20 años y su centro regional, 50 GAMINGDragon's Dogma 2: Dark Arisen se expande y debuta en Switch 2 IAPablo Heinig en Rosario: «Quien no cubra la brecha en los próximos dos o tres años no la va a poder cubrir más» EMPRESASPatricia Jebsen en Rosario: «Podés ser muy exitoso laboralmente, pero si volvés a tu casa y no hay nadie, no está bueno»
← Volver a la portada
Ciencia

Virginia Aparicio, la investigadora del INTA que midió plaguicidas en personas, podría ser exonerada

Virginia Aparicio, investigadora del INTA y del CONICET en Balcarce, dijo que, según le informó el gremio, el consejo directivo del organismo resolvió exonerarla tras un sumario, aunque todavía no recibió la notificación formal. Coordinó en la Argentina el proyecto europeo SPRINT, que analizó muestras de 73 voluntarios y encontró plaguicidas en sangre, orina y materia fecal.

Sebastián Villalba Viña octubre 10, 2026 5 min de lectura
CienciaCIENCIA

Virginia Aparicio, investigadora del INTA y del CONICET en Balcarce, dijo que, según le informó el gremio, el consejo directivo del organismo resolvió exonerarla tras un sumario, aunque todavía no recibió la notificación formal. Coordinó en la Argentina el proyecto europeo SPRINT, que analizó muestras de 73 voluntarios y encontró plaguicidas en sangre, orina y materia fecal.

Virginia Aparicio, ingeniera agrónoma e investigadora del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) y del CONICET, contó que el consejo directivo del INTA decidió exonerarla de la administración pública nacional, según le informó la Asociación del Personal del INTA (Apinta). La científica, que trabaja en la Estación Experimental Agropecuaria Balcarce, aclaró en una entrevista publicada el sábado 10 de octubre de 2026 que hasta ese momento no había recibido la notificación formal de la decisión.

El procedimiento administrativo está bajo secreto de sumario, por lo que Aparicio evitó referirse a las imputaciones. Calificó la medida como «de extrema gravedad, con consecuencias sobre mi trayectoria profesional y mi continuidad laboral, tanto en Inta como en mi ámbito de investigación de doble dependencia con el Conicet». Dijo que su defensa sigue por las vías jurídicas, «con la expectativa de que se respeten el debido proceso, el derecho de defensa y el principio de proporcionalidad».

Hasta el cierre de esta nota no se conoció una postura pública del INTA ni del CONICET sobre el sumario ni sobre la decisión del consejo directivo.

Qué es el proyecto SPRINT que coordinó Virginia Aparicio

Aparicio dirigió en la Argentina el tramo local de SPRINT («Transición hacia una protección vegetal sostenible: un enfoque de salud global»), un proyecto financiado por la Unión Europea a través del programa Horizon 2020. Según el registro oficial de la Comisión Europea en CORDIS, se desarrolló entre el 1 de septiembre de 2020 y el 28 de febrero de 2026, con un presupuesto de 14.994.445 euros, bajo la coordinación de la Universidad de Wageningen (Países Bajos). El INTA figura entre sus 28 participantes.

El estudio analizó la presencia de plaguicidas y sus mezclas en el ambiente, en plantas y animales y en personas. En la Argentina participaron 73 voluntarios de Balcarce, Tres Arroyos, Mar del Plata, Tandil, Necochea y Lobería, tanto de zonas rurales como urbanas. Según detalló Aparicio, en sangre se encontraron entre 2 y 10 compuestos plaguicidas; en orina, entre 6 y 13 compuestos o biomarcadores relacionados, y en materia fecal, hasta 18. También se analizó el polvo de los hogares.

La investigadora advirtió que esos resultados «no deben extrapolarse a toda la población nacional» y que «detectar una sustancia no significa automáticamente que una persona esté enferma ni permite afirmar que desarrollará una enfermedad». Recordó que la Agencia Internacional para la Investigación sobre el Cáncer (IARC) clasificó al glifosato como probablemente carcinogénico para los seres humanos (Grupo 2A), una categoría que, aclaró, identifica un peligro pero «no determina por sí misma el riesgo individual».

La presentación suspendida en 2023

El conflicto empezó en junio de 2023. Por la nota NO-2023-69067079-APN-DN#INTA, fechada el 15 de junio de ese año, la Dirección Nacional del INTA le indicó a Aparicio que suspendiera la reunión virtual de presentación de datos de SPRINT prevista para el 21 de junio. La nota argumentaba que «posiblemente algunos procedimientos respecto a los estudios que involucran a personas han excedido la incumbencia institucional» y que «se instruye a que suspenda la Reunión de Presentación de Datos prevista, hasta tanto se tengan las respuestas asociadas en sentido amplio».

Después, el INTA puso fin a su participación en el proyecto. La decisión llegó a la Cámara de Diputados: un proyecto de resolución presentado ese año pidió explicaciones al organismo por esa nota y por la Resolución 2023-399-APN-CD#INTA, que posponía las actividades comprometidas en SPRINT.

«No existían razones científicas suficientes para impedir aquella instancia de comunicación», sostuvo Virginia Aparicio, y agregó que la devolución pública a los voluntarios sí se hizo en los demás países donde se tomaron muestras. Según la investigadora, la evaluación final de la Comisión Europea destacó «la calidad científica excepcional» de los resultados y su potencial impacto en políticas públicas.

La advertencia sobre la autocensura

Aparicio dijo que uno de los efectos más preocupantes de casos como el suyo es la autocensura entre investigadores. «La autocensura no necesita una prohibición explícita. Puede aparecer cuando un investigador decide no formular determinada pregunta, no abordar un tema controvertido o evitar comunicar resultados por temor a las consecuencias profesionales», afirmó, y señaló que eso afecta sobre todo a los científicos jóvenes.

Consultada por la comparación con el caso del investigador del CONICET Andrés Carrasco, que estudió efectos del glifosato, respondió: «No pretendo equiparar nuestras trayectorias ni nuestras investigaciones». Pero planteó una preocupación común: «qué sucede cuando determinados resultados científicos generan controversias que trascienden el ámbito académico».

También aclaró que «investigar la presencia y los posibles efectos de los plaguicidas no significa estar en contra de los productores agropecuarios» y propuso una agenda de largo plazo: estudios de exposición a lo largo del tiempo, investigaciones epidemiológicas «sin confundir asociación con causalidad», más laboratorios nacionales y devolución transparente de resultados a quienes participan. «La mejor respuesta a las incertidumbres ambientales y sanitarias no es investigar menos, sino investigar más y mejor», cerró.

Más noticias de Ciencia en MonoLito.

El posteo en Instagram

Ver esta publicación en Instagram