El videoclub que resiste al streaming: 30 mil películas encontraron refugio en la UNR
La histórica Videoteca Rosario, con más de 30 mil títulos -muchos que no están en ninguna plataforma-, fue rescatada del cierre por la UNR y ya funciona abierta al público. Un archivo audiovisual único que sobrevive a la era del streaming.
En plena era del streaming, una colección de más de 30.000 películas y documentales -muchos de los cuales no están disponibles en ninguna plataforma- encontró un nuevo hogar. La histórica Videoteca Rosario, que enfrentaba el cierre después de más de cuatro décadas, fue rescatada por la Universidad Nacional de Rosario y ya funciona abierta al público.
Lo que el streaming no tiene
El gran valor de este acervo está, justamente, en lo que las plataformas no ofrecen: numerosas obras que nunca fueron editadas en formatos digitales y copias que no circulan en los servicios de streaming. Es uno de los archivos audiovisuales privados más importantes del país, un fondo único de consulta para estudiantes, investigadores, cinéfilos y público en general.

Hace más de un año y medio conocimos la noticia de que Videoteca Rosario, que forma parte del patrimonio cultural de la ciudad, tenía que cerrar sus puertas. Ante ese anuncio nos pusimos a disposición para que fuera la UNR la que pudiera alojar todo el acervo que este espacio custodia.
Franco Bartolacci, rector de la UNR
La colección ya funciona en la Biblioteca del Área Salud de la UNR (Córdoba 3160), de lunes a viernes de 13.30 a 19 horas, y será presentada formalmente en agosto. El espacio queda abierto tanto a la comunidad universitaria como a toda la ciudadanía.

Un archivo con historia
Durante más de 45 años, la Videoteca Rosario fue mucho más que un videoclub: se consolidó como un espacio dedicado a la preservación y circulación del patrimonio cinematográfico. Sus orígenes se remontan a 1980 y, desde 1998, funcionó en calle Entre Ríos 1772, donde reunió cerca de 30 mil títulos. Impulsó una intensa agenda de proyecciones, cursos y cine debates, y se transformó en uno de los videoclubes de mayor trayectoria del país. Un recordatorio de que, a veces, el mejor catálogo no está en la nube.
