Starship entró en órbita por primera vez y desplegó 26 satélites Starlink V3
En su vuelo 14, la nave de SpaceX superó la trayectoria suborbital de las misiones anteriores, liberó su carga y la empresa decidió terminar la prueba antes de lo previsto.
En su vuelo 14, la nave de SpaceX superó la trayectoria suborbital de las misiones anteriores, liberó su carga y la empresa decidió terminar la prueba antes de lo previsto.
La etapa superior de Starship, el cohete de SpaceX, entró en órbita terrestre por primera vez este lunes 28 de septiembre, en su vuelo 14. El despegue fue poco antes de las 10 de la mañana, hora argentina, desde Starbase, en Boca Chica, Texas, y la nave, la Ship 41, desplegó los 26 satélites Starlink V3 que llevaba en su bodega.
«¡Primer vuelo orbital de Starship exitoso!», escribió Elon Musk en X. Unas dos horas después del despliegue, agregó que los 26 satélites Starlink V3 operativos habían sido liberados y estaban «funcionando con normalidad».
Un motor menos y un plan que cambió en vuelo
El ascenso no fue limpio. Un motor Raptor de la nave se apagó antes de tiempo y, en un primer momento, Starship quedó en una trayectoria suborbital, sin la maniobra para quedarse en órbita. Después de verificar que había redundancia suficiente para entrar en órbita y luego salir de ella, SpaceX autorizó el encendido.
El plan original preveía unas seis órbitas y casi diez horas de vuelo. Durante la misión, SpaceX decidió terminar antes: adelantó el encendido de desorbitado y dirigió la nave hacia una zona de amerizaje en el Pacífico norte, distinta del objetivo original. Según el portavoz de SpaceX, Dan Huot, la nave iba a reingresar a la atmósfera cerca de las 2 horas y 47 minutos de vuelo y a amerizar unos 21 minutos más tarde. El regreso fue accidentado: la nave cayó con un amerizaje brusco en el Pacífico norte y, segundos después, se prendió fuego sobre el agua. En el vuelo anterior, la Ship 40 había quedado entera al tocar el mar.
Qué cambia respecto de los vuelos anteriores
Hasta ahora, cada vuelo de Starship seguía una trayectoria suborbital: la nave llegaba al espacio, pero su recorrido estaba pensado para volver a la Tierra sin completar una vuelta alrededor del planeta. Esta vez la Ship 41 llegó a la velocidad orbital y se quedó dando vueltas a la Tierra. Con 124 metros de altura, Starship es un sistema pensado para ser reutilizable, y SpaceX lo viene probando vuelo a vuelo en la separación de etapas, el regreso desde el espacio y la recuperación.
Los Starlink V3 y las cámaras sobre el escudo térmico
Los 26 satélites deberán elevar su órbita para sumarse a la constelación Starlink. La mejora es grande: SpaceX dice que un V3 multiplica por unas diez la capacidad de descarga de un V2 y por 22 la de carga.
Tres de esos satélites tienen una tarea previa: con sus cámaras, fotografiarán desde afuera el escudo térmico de la Ship 41 y enviarán las imágenes a SpaceX, que todavía busca entender cuánto se daña ese blindaje en cada regreso. En este vuelo también se estrenaron losetas del escudo con otro diseño y otro sistema de fijación, y se reusaron dos piezas de la Ship 40. La meta de SpaceX es que la nave vuelva y despegue de nuevo casi sin mantenimiento.
El Super Heavy
El propulsor también tuvo problemas. Durante la maniobra de regreso, dos de sus motores no se reencendieron. Igual terminó su recorrido de vuelta y SpaceX confirmó un amerizaje controlado en el Golfo de México, frente a Starbase.
El camino a la Luna
SpaceX tiene un contrato con la NASA para convertir Starship en el módulo de alunizaje (HLS) del programa Artemis. Según el cronograma actual, la primera bajada tripulada a la Luna sería con Artemis IV, en 2028. Antes, en 2027, Artemis III ensayará en órbita terrestre el trabajo conjunto de la cápsula Orion con los módulos de prueba de SpaceX y Blue Origin. Para llegar a esa fecha, Starship todavía tiene problemas por resolver, y el final de este vuelo lo dejó a la vista.
