Sony lanzó la FX5: graba RAW sin grabador externo y lee el sensor completo
La nueva cámara de cine de Sony se ubica entre la FX3 y la FX6 y suma dos funciones que la serie no tenía: grabación RAW directa a la tarjeta y lectura del sensor completo en 3:2. Sale 4.899 dólares y todavía no tiene precio ni fecha en Argentina.
Sony presentó la FX5, una cámara nueva de su línea de cine. Se ubica entre la FX3 y la FX6 —no reemplaza a ninguna de las dos— y trae dos funciones que nunca habían aparecido en la serie FX: graba RAW internamente y lee el sensor completo.
Graba RAW sin grabador externo
Hasta ahora, para sacarle RAW a una FX3 había que colgarle un grabador externo por HDMI: un Atomos o un Video Assist, con su batería, su cable y su disco. El problema no era solo la plata. Una cámara que se vende por chica dejaba de ser chica: con el equipo armado el gimbal se desbalancea y el cable se afloja justo en la toma buena.
La FX5 escribe X-OCN —el RAW lineal de 16 bits de Sony— directo a la tarjeta. Ese códec venía siendo territorio de la VENICE 2 y la BURANO, cuerpos de más de 25.000 dólares.
Lo que lo hace posible es la compresión. Sony sumó dos perfiles nuevos, C1 y C2. En 4K a 24 cuadros el C2 escribe a 232 Mbps, menos que los 240 Mbps del códec comprimido de la propia FX3. Es decir: RAW de 16 bits que ocupa menos que el formato anterior. Eso sí, exige tarjetas CFexpress Type A; las SD no sostienen el caudal.

Open Gate: filmar una vez, entregar dos veces
Open Gate significa leer toda la superficie del sensor en su proporción nativa 3:2, en lugar de recortarla a 16:9. En la FX5 son 4992 × 3328 píxeles sobre los 36 × 24 milímetros completos.
Para quien tiene que entregar la misma pieza horizontal para YouTube y vertical para Reels, esto cambia el día de rodaje: antes había que filmar dos veces o recortar el 16:9 y perder resolución. Ahora sobra altura de sensor, se filma una sola vez y los dos formatos salen en el montaje, con margen para reencuadrar. La contracara es que los archivos pesan más y hacen falta ópticas que cubran el círculo de imagen completo: muchos zooms de video vignetean.

El resto de la ficha
El sensor es nuevo: un CMOS full-frame totalmente apilado de 16,6 megapíxeles efectivos, contra los 12 de la FX3 y la FX6. Graba en 5K hasta 60 cuadros por segundo, en 4K hasta 120 y en Full HD hasta 240.
Tiene triple ISO base —800, 4000 y 12800—, que es donde el sensor rinde mejor sin ganancia agregada: permite pasar de un interior a una calle de noche sin ensuciar la imagen ni llenar la locación de luces. Sony declara más de 15 pasos de rango dinámico en S-Log3; es una cifra de fabricante, todavía sin medición independiente.
El cuerpo pesa 643 gramos (734 con batería y tarjeta), tiene estabilización óptica de cinco ejes, pantalla de 3,5 pulgadas articulada en cuatro ejes y dos ranuras que aceptan indistintamente CFexpress Type A o SD. La montura es E, como toda la línea.
Dos ausencias que conviene saber antes de comprar: no tiene filtro ND variable interno —ahí sigue alineada con la FX3, no con la FX6, y es la razón principal por la que no la reemplaza— y no saca fotos: es video puro.
Hay además funciones anunciadas que todavía no están. El firmware 2.0, previsto para agosto de 2027 o después, es el que va a sumar alta cadencia hasta 240 cuadros en X-OCN y grabación XAVC S-I en 3:2. Quien compre este año no las va a tener.

Cuánto sale y cuándo llega
En Estados Unidos el cuerpo cuesta 4.899,99 dólares y el kit con la empuñadura XLR, 5.499,99. Las preventas abrieron el 22 de julio y las entregas arrancan a mediados de agosto en Estados Unidos, Canadá, Europa y Japón.
Para Argentina no hay precio ni fecha. Ni Sony Argentina, ni Sony Latinoamérica, ni los distribuidores publicaron lista o disponibilidad. Y convertir el precio estadounidense a pesos no sirve: no incluye impuestos de importación, IVA ni margen local.
Los dos accesorios que se lanzaron con la cámara —el visor OLED DVF-EL1 y el adaptador XLR-H2, que habilita cuatro canales de audio en 32 bits flotantes— se venden por separado, a 698 y 798 dólares respectivamente en Estados Unidos.

Quiénes la probaron
Sony le dio la cámara a dos nombres grandes antes del lanzamiento. El director de fotografía Claudio Miranda, de Top Gun: Maverick, dice que «combina expresión de imagen de alta calidad y portabilidad en una estructura compacta». El director Gareth Edwards —que ya había rodado Resistencia entera con una FX3— filmó con ella en Camboya, Tailandia y Nepal, y la llama «la mejor cámara de cine run-and-gun de su categoría».
Las dos citas salen del comunicado de Sony: son parte de la campaña de lanzamiento, no reseñas independientes.

Fotos: Sony.
