La Odisea se filmó entera en IMAX de 70 mm y no hay dónde verla así en América Latina
Christopher Nolan rodó los 172 minutos con cámaras de película IMAX de 70 mm, algo que nunca se había hecho en un largometraje. Solo 41 salas del mundo pueden proyectarla como fue filmada, y ninguna está en la región.
Christopher Nolan hizo algo que no se había hecho nunca: filmó un largometraje completo —172 minutos— con cámaras de película IMAX de 70 mm. La Odisea es la primera. Y hay 41 salas en el mundo capaces de proyectarla como fue filmada.
Ninguna está en América Latina.
Qué significa «IMAX de 70 mm»
El formato que la gente llama IMAX de 70 mm es, técnicamente, 15/70: película de 70 milímetros que corre horizontal por la cámara, con un fotograma de 15 perforaciones de ancho. Ese cuadro mide 69,6 × 48,5 mm y da una relación de aspecto de 1.43:1 — más alto que ancho comparado con cualquier formato panorámico.
Para tener escala: un fotograma de 35 mm tiene entre nueve y diez veces menos superficie. IMAX afirmó que cada cuadro de La Odisea contiene el equivalente a 14K a 16K por color. Conviene tomar esas cifras como aproximaciones —no existe una medición estandarizada para comparar película con sensores digitales, y las equivalencias en «K» que circulan varían entre 9K y 18K según qué criterio use quien las calcula—. Lo que no está en discusión es el orden de magnitud: es el formato de mayor resolución que se usa en cine.
El detalle que suele perderse es que el 70 mm es el paso de la copia de proyección. El negativo original es de 65 mm. Son dos números distintos para dos etapas distintas de la cadena.
La cámara que lo hizo posible
Hasta ahora, filmar diálogo en IMAX era prácticamente imposible: las cámaras hacían demasiado ruido para grabar sonido directo. Por eso Nolan, desde El caballero de la noche (2008), venía usando IMAX solo para secuencias de acción y cambiaba de formato para las escenas habladas.
Lo que rompió ese límite es una cámara nueva. Se llama Keighley —por David y Patricia Keighley, dos históricos de IMAX Corporation— y salió de un programa que la empresa anunció en 2022 para construir una flota nueva de cámaras de 65 mm, con Nolan y Jordan Peele asesorando sobre las especificaciones. Tiene chasis multicapa de fibra de carbono, visor óptico nuevo, pantalla de 5 pulgadas y video tap en 4K.
IMAX la especifica como 30% más silenciosa que las anteriores. El director de fotografía Hoyte van Hoytema fue más medido y habló de una mejora real del 15 al 20%, con una comparación que quedó:
La diferencia entre una cortadora de pasto desquiciada y una máquina de coser bien lubricada.
Hoyte van Hoytema, director de fotografía
Aun así no alcanzaba. Para los planos de diálogo la cámara se metía dentro de un blimp: una carcasa acústica hecha a medida, del tamaño de un ataúd —así la llamaba el equipo—, de entre 110 y 180 kilos según la configuración. Necesitaba dollies reforzados con acero y seis personas o más para moverla. Era tan voluminosa que van Hoytema y el primer asistente de cámara Keith Davis le montaron espejos a los costados para que los actores pudieran sostener las miradas.

Tres minutos por rollo
La restricción más brutal del rodaje no fue el peso: fue el tiempo. Un chasis de 1.000 pies de película se agota en menos de tres minutos. El negativo corre a unos 5,6 pies por segundo; un rollo equivalente de 35 mm dura cerca de once minutos.
Matt Damon lo contó así:
Filmar en IMAX es realmente desafiante. La película pasa por la cámara en dos minutos y medio en vez de once. Así que, en medio de una escena emotiva, tenés que parar, tienen que recargar.
Matt Damon
Tom Holland contó que en su primer día creyó que Nolan odiaba su actuación, porque cortaba cada dos o tres minutos. Se lo aclaró el coordinador de stunts: no era la actuación, era el rollo. Nolan lo redondeó en una frase que describe bien el método: cada tres minutos hay que decirle a los actores «quedate en ese estado».
Holland recordó haber visto a Damon y Anne Hathaway rodar de ese modo, durante una tarde entera, una escena de nueve minutos. La definió como una clase magistral de paciencia.
41 salas, y ninguna acá
Acá está el problema, y es de infraestructura.
Las salas del mundo que pueden proyectar 15/70 analógico son 41. El número lo publicó IMAX en la lista oficial del estreno y lo confirmó su CEO, Rich Gelfond, en julio. El reparto: 25 en Estados Unidos, 9 en Canadá, 3 en el Reino Unido y una en cada uno de Australia, Bélgica, República Checa y Francia.
Eran 30 cuando se estrenó Oppenheimer en 2023. IMAX sumó once en tres años rastreando y reacondicionando proyectores dados de baja, porque no se fabrica un proyector IMAX de película nuevo desde hace unas cinco décadas. Cada equipo restaurado cuesta cerca de 50.000 dólares, y Gelfond fue directo sobre el techo de la operación: no es práctico seguir.
En América Latina no hay ninguna. Argentina tiene dos salas IMAX —el Showcase Norcenter de Vicente López y el Parque del Conocimiento de Posadas—, pero las dos son IMAX digital. Proyectan en 1.90:1, lo que recorta alrededor del 25% de la imagen que Nolan compuso para el cuadro completo. La sala 15/70 más cercana está en Melbourne, la única del hemisferio sur.
Es decir: se puede ver La Odisea en Argentina, y se va a ver bien. Pero no se puede ver la película que se filmó.
Por qué Nolan insiste
Las pantallas IMAX son menos del 1% de las pantallas de cine del mundo. Con eso se quedaron con el 3,8% de la taquilla mundial en 2025, un récord de 1.280 millones de dólares, 40% más que el año anterior. A fin de 2025 había 1.864 sistemas IMAX operativos en 91 países.
En un estreno grande la proporción se dispara. La Odisea recaudó 51,8 millones de dólares en IMAX en su fin de semana de apertura: el 20% del debut mundial, con apenas 444 pantallas.
Ese es el argumento comercial que Nolan viene sosteniendo hace casi veinte años, y que por primera vez tiene un número que lo respalda del todo. Un formato que ocupa el 1% de las pantallas y se lleva el 20% de un estreno no es nostalgia: es la evidencia de que todavía hay algo que la pantalla del living no puede replicar.
Fotos: Melinda Sue Gordon/Universal Pictures vía AP.
