Una bacteria que vive en las raíces ayuda a las plantas a tolerar la sequía
Flavo98 activa el desarrollo de pelos radicales y raíces laterales: más superficie para absorber agua cuando hay menos. Participación del CONICET en Nature Plants, con la mira en un bioinsumo.
Una bacteria que vive dentro de las raíces les permite a las plantas seguir creciendo con poca agua. Un equipo del CONICET participó del descubrimiento del mecanismo, publicado en Nature Plants, y el resultado apunta a algo muy concreto: un bioinsumo de bajo costo para cultivos en zonas secas.
La bacteria
Se llama Flavobacterium sp 98 —Flavo98 para los amigos— y no es un agregado externo: coloniza los tejidos internos de la raíz y se queda a vivir ahí.
Lo que el trabajo descubrió es cómo ayuda. La bacteria aumenta el etileno, una hormona vegetal, y eso activa un módulo genético —ERF115/114–CEP5— que estimula el desarrollo de pelos radicales y raíces laterales. Más pelos y más raíces significa más superficie de contacto con el suelo: la planta absorbe más agua justamente cuando hay menos.
«La bacteria estimula su formación y elongación y vimos que, incluso, mantiene ese beneficio cuando hay baja disponibilidad de agua», explica José Manuel Estevez, investigador del CONICET en el Instituto de Investigaciones Bioquímicas de Buenos Aires (IIBBA, CONICET–Fundación Instituto Leloir) y uno de los autores.
Quiénes lo hicieron
El trabajo lo lideró Salma Balazadeh desde la Universidad de Gotinga, en Alemania, con participación argentina de Estevez y Victoria Berdion Gabarain, de la Fundación Instituto Leloir. Es el esquema típico de la ciencia actual: colaboración internacional donde cada grupo aporta su especialidad — el de Estevez lleva años estudiando pelos radicales.
La aplicación
Un bioinsumo: en vez de modificar genéticamente el cultivo, se inocula la bacteria. Los cultivos candidatos que menciona el trabajo son trigo, tomate, colza y camelina. La promesa es doble: mantener rendimiento con menos agua y reducir dependencia de fertilizantes.
Para la región pampeana, donde la sequía es la variable que define campañas enteras, un desarrollo así se explica solo. Queda el camino de validación a campo y registro, que para bioinsumos es más corto que para transgénicos — otra razón por la que este enfoque viene creciendo.
Es la segunda nota que publicamos esta semana sobre el mismo frente: hace unos días fue MED3, la proteína que decide si la planta crece o se defiende. Distintos mecanismos, la misma pregunta: cómo hacer que un cultivo no se rinda cuando falta agua.
Fuente: CONICET, 14 de agosto de 2026. Publicado en Nature Plants. Foto: CONICET.
