Alejandro Vila, el científico de Rosario premiado por estudiar cómo las bacterias les ganan a los antibióticos
La Sociedad Americana de Microbiología distinguió con el Premio Moselio Schaechter a Alejandro Vila, director del IBR (CONICET-UNR), por su trabajo sobre las enzimas que vuelven resistentes a las bacterias. Qué son las superbacterias y por qué la OMS las sigue de cerca.
La Sociedad Americana de Microbiología distinguió con el Premio Moselio Schaechter a Alejandro Vila, director del IBR (CONICET-UNR), por su trabajo sobre las enzimas que vuelven resistentes a las bacterias. Qué son las superbacterias y por qué la OMS las sigue de cerca.
Alejandro Vila, director del Instituto de Biología Molecular y Celular de Rosario (IBR, CONICET-UNR) y profesor titular de la Universidad Nacional de Rosario (UNR), fue distinguido con el Premio Moselio Schaechter de la Sociedad Americana de Microbiología (ASM). La distinción, que se dio a conocer el martes 15 de septiembre de 2026, reconoce a investigadores de países en desarrollo que se destacan por su liderazgo y su compromiso con el avance de la microbiología. Vila la gana por su trabajo sobre uno de los problemas de salud que más preocupan en el mundo: las bacterias que dejan de responder a los antibióticos.
Qué es una superbacteria
Así se suele llamar a las bacterias resistentes a los antibióticos. La Organización Mundial de la Salud (OMS) explica que se habla de resistencia a los antimicrobianos cuando bacterias, virus, hongos o parásitos ya no responden a los medicamentos que deberían combatirlos. Como consecuencia, las infecciones se vuelven difíciles o imposibles de tratar, y aumenta el riesgo de propagación de enfermedades, de enfermedad grave, de discapacidad y de muerte.
Los números del organismo dan la dimensión del problema. Según estimaciones que cita la OMS, en 2021 la resistencia bacteriana estuvo asociada a más de 4,7 millones de muertes en todo el mundo. Y en 2023, aproximadamente 1 de cada 6 infecciones bacterianas confirmadas en laboratorio era resistente a los antibióticos. La OMS señala además que «el uso indebido y excesivo de antimicrobianos impulsa la aparición y propagación de patógenos farmacorresistentes».
En su lista de bacterias prioritarias de 2024, la OMS ubicó en la categoría crítica, entre otras, a las Enterobacterales y a Acinetobacter baumannii resistentes a los carbapenémicos.
Qué investiga Vila
El grupo que lidera Vila estudia las metalo-β-lactamasas, enzimas que producen algunas bacterias y que son responsables de la resistencia bacteriana. Según una alerta epidemiológica de la Organización Panamericana de la Salud (OPS/OMS) de 2012, una de ellas, la llamada NDM, da resistencia a todos los antibióticos betalactámicos salvo el aztreonam; como las bacterias que la portan suelen tener otros mecanismos de resistencia, quedan muy pocas opciones para tratar a los pacientes.
Vila fue pionero en introducir en la Argentina la resonancia magnética nuclear (RMN) para la biología estructural. Con esa herramienta, su equipo logró desentrañar los mecanismos moleculares de las metalo-β-lactamasas. Según el IBR, ese conocimiento se tradujo en patentes y servicios tecnológicos.
El trabajo está respaldado por más de 180 publicaciones científicas en revistas internacionales. Vila, además, formó a más de 50 jóvenes: estudiantes, doctorandos, posdoctorandos e investigadores.
Un premio colectivo
Vila se doctoró en Química en la UNR e hizo su posdoctorado en la Universidad de Florencia, en Italia. Según el IBR, tras una etapa en el exterior decidió volver a la Argentina con un objetivo claro: hacer ciencia de frontera desde Rosario. Ante la distinción, puso el foco en el grupo.
«Muchas veces los premios son individuales cuando la ciencia es una construcción colectiva. Esto hubiese sido imposible sin el equipo con el que trabajamos durante treinta años», dijo Vila.
También destacó el papel de las instituciones públicas, el IBR, la UNR y el CONICET: «Este premio pone en relieve el impacto de las políticas a largo plazo y de quienes toman decisiones en ese sentido».
En declaraciones difundidas por el CONICET, sostuvo que el logro «demuestra que, desde Argentina, tenemos la capacidad de hacer ciencia de frontera, formar recursos humanos de excelencia y generar conocimiento que aporte soluciones a problemas globales urgentes».
El premio y sus antecedentes
La ASM, fundada en 1899, es una de las organizaciones científicas más grandes del mundo. El premio lleva el nombre de Moselio Schaechter, expresidente de la institución.
Vila es uno de los pocos latinoamericanos que lo recibieron. Antes lo ganaron la colombiana Nancy Saravia (2013), otro investigador del CONICET en el IBR, Diego de Mendoza (2015), y el brasileño Gustavo Goldman (2021).
Vila dirige el IBR, cargo que también ocupó entre 2011 y 2020. Allí lidera el grupo de Metaloproteínas y es responsable de la Plataforma de Biología Estructural y Metabolómica. Fue Scholar del Howard Hughes Medical Institute, obtuvo la Beca Guggenheim y el Premio Konex de Platino, y es miembro de cinco academias científicas.
