Agua barrosa: por qué el color marrón no es sinónimo de contaminación
El agua barrosa de los ríos de la región no es sinónimo de contaminación, explicaron en la UNL a chicos de jardín en la Laguna Setúbal.
El agua barrosa de los ríos de la región no es sinónimo de contaminación, explicaron en la UNL a chicos de jardín en la Laguna Setúbal.
El agua barrosa no siempre está sucia. Eso quisieron enseñar en la Universidad Nacional del Litoral (UNL) a estudiantes de las salas de 5 años del Jardín de Infantes La Ronda. La propuesta fue lúdica y visual, y la organizó la Facultad de Ingeniería y Ciencias Hídricas (FICH).
La actividad formó parte del programa «La FICH va a la escuela». Es una iniciativa institucional de la Facultad para promover sus carreras y articular los distintos niveles educativos. Según la UNL, busca desarrollar actividades educativas, científicas y artísticas ligadas a las disciplinas de la unidad académica.
Cómo se explicó el agua barrosa a los más chicos
La actividad se llamó «Las aguas barrosas y su importancia en el desarrollo de la vida de los seres vivos de la zona». El subsecretario académico de la FICH, Cristian Quinteros, explicó que se preparó especialmente para el Jardín. Además, recordó que el tema es central para la Cátedra UNESCO Agua y Educación para el Desarrollo Sostenible, que tiene sede en la FICH. Sobre ese tema, la Cátedra elaboró un cortometraje y distintas actividades de divulgación.
Trabajar con nivel inicial fue un desafío, según la directora de la Cátedra, Natalia Carolina Bas. Por eso el equipo usó recursos visuales y las maquetas interactivas de la Facultad. Primero buscó desmontar las connotaciones negativas del color marrón y, después, asociarlo al agua.

Por qué el agua barrosa no es agua contaminada
«El propósito fundamental de la actividad consistió en reivindicar el color de nuestras aguas marrones reconociendo en ellas un rasgo inherente a la naturaleza en nuestra región», dijo Bas. Y explicó que el color marrón suele tomarse como indicador de contaminación y suciedad, lo que provoca «incertidumbre, desconfianza y temor».
Desmontar ese prejuicio, agregó, permite vincular el agua marrón con la vida acuática y con las formas serpenteantes de los ríos de llanura. «Al mismo tiempo que las aguas cristalinas no necesariamente están libres de contaminación», sostuvo. Y resumió: «el color no debe ser considerado un atributo suficiente para connotar negativa al agua».
El vicedirector de la Cátedra, Mario Schreider, destacó que el espacio apunta a los temas del agua, la educación y la cultura. «Nos interesa de sobremanera poder llegar con estos temas a los distintos estamentos de la sociedad santafesina», afirmó.
De la Facultad a la Costanera Este
Después de la actividad en la FICH llegó la investigación de campo. Con el equipo docente y directivo, los chicos caminaron desde la Ciudad Universitaria, cruzaron el Predio UNL ATE y llegaron a la Costanera Este, frente a la Laguna Setúbal. Allí observaron el paisaje, la dinámica del río y el color del agua. También recolectaron muestras para seguir trabajando el tema en el Jardín.
La propuesta se enmarca en la secuencia didáctica «El agua como fuente de vida», que se desarrolla en la sala de 5 años. La docente Juliana Rímolo valoró las propuestas que «trascienden el aula y convierten el entorno en un espacio de aprendizaje». La vicedirectora del Jardín, Cecilia Odetti, señaló que la salida es parte de la propuesta curricular.
La información fue publicada por la UNL el 15 de octubre de 2026.
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