VIERNES 4 DE SEPTIEMBRE DE 2026 · ROSARIO, SANTA FE
Radar activo Agenda Newsletter Opinión
Lito, mascota de MonoLitoMonolito
Sumate
Último momento
AGENDA«La luz que nos mira»: 250 fotos de jóvenes de los barrios cuelgan en el Fontanarrosa AGENDAEl planetario de Rosario enseña a usar el telescopio: taller gratuito con inscripción abierta STARTUPSLIDIA, la asistente argentina de IA que atiende el WhatsApp de consultorios y negocios AUDIOVISUALCiencia Bruta: la UNR estrenó una nueva temporada de su ciclo de divulgación AGENDALa ciencia joven de la región se muestra en noviembre: llega el EJI de la UNL AGENDASanta Fe será sede del congreso iberoamericano de derecho e inteligencia artificial CIENCIACámaras trampa y drones para medir al invasor: así estudian al jabalí en el norte santafesino CIENCIAEl cáncer renal recluta a la grasa que lo rodea: el hallazgo del CONICET que abre nuevas vías AGENDA«La luz que nos mira»: 250 fotos de jóvenes de los barrios cuelgan en el Fontanarrosa AGENDAEl planetario de Rosario enseña a usar el telescopio: taller gratuito con inscripción abierta STARTUPSLIDIA, la asistente argentina de IA que atiende el WhatsApp de consultorios y negocios AUDIOVISUALCiencia Bruta: la UNR estrenó una nueva temporada de su ciclo de divulgación AGENDALa ciencia joven de la región se muestra en noviembre: llega el EJI de la UNL AGENDASanta Fe será sede del congreso iberoamericano de derecho e inteligencia artificial CIENCIACámaras trampa y drones para medir al invasor: así estudian al jabalí en el norte santafesino CIENCIAEl cáncer renal recluta a la grasa que lo rodea: el hallazgo del CONICET que abre nuevas vías
← Volver a la portada
Ciencia

Rafaela puso láseres para correr pájaros del centro: no es la primera del país y los equipos son alquilados

Dos ecoláseres barren las copas del microcentro entre las 18 y las 20. La etiqueta del equipo declara 532 nanómetros y Clase 3B. Villa Mercedes ya lo había hecho en 2020 con la misma proveedora, y el municipio no compró los equipos: los alquila.

El Radar agosto 3, 2026 6 min de lectura
CienciaCIENCIA

Desde el viernes 31 de julio, dos equipos montados en las alturas del centro de Rafaela barren las copas de los árboles con un haz de luz verde entre las 18 y las 20. Son ecoláseres, y están ahí para que los pájaros no duerman en el microcentro.

La cobertura de los últimos días repitió tres cosas: que Rafaela es la primera ciudad del país en usar esta tecnología, que los equipos cubren los bulevares Lehmann, Hipólito Yrigoyen y Santa Fe, y que la medida arrancó el 3 de agosto. Ninguna de las tres es exacta.

Qué es el equipo, según su propia etiqueta

El aparato es un Ecolaser 500. En la carcasa lleva una etiqueta de seguridad que declara dos datos que ningún medio publicó: emite en una longitud de onda de 532 nanómetros —el verde característico— y es un producto láser Clase 3B.

Esa clasificación importa. Un láser Clase 3B es peligroso ante la exposición directa del ojo, y la propia etiqueta lo dice: «radiación láser, la exposición al haz es peligrosa». No es un puntero de escritorio.

Eso explica el diseño operativo. Los equipos van montados en puntos elevados, apuntando hacia abajo contra las copas: uno en la terraza del Palacio Municipal, que cubre el sector norte de la Plaza 25 de Mayo y los árboles del bulevar Lehmann; el otro sobre Hipólito Yrigoyen. El bulevar Santa Fe queda afuera de esta etapa — ahí el municipio sigue con redes.

Cada unidad tiene un alcance de hasta 2.500 metros y gira 360 grados. Y aunque podrían funcionar las 24 horas, se usan solo dos. El subsecretario de Servicios Públicos y Ambiente, Juan Pablo Aversa, lo explicó sin vueltas:

No sirve tenerlo prendido todo el día si la problemática la tenemos entre las 18 y las 7 de la mañana.

Juan Pablo Aversa, subsecretario de Servicios Públicos y Ambiente de Rafaela

Hay dos equipos funcionando. El plan prevé seis en total.

No es la primera ciudad del país

Esta es la afirmación que más circuló, y no se sostiene.

En febrero de 2020 —seis años antes— el municipio de Villa Mercedes, San Luis, contrató un láser antiaves de origen holandés, móvil, con alcance de 2.500 a 3.000 metros, para ahuyentar tordos del centro. Lo informó El Diario de la República en su momento. Mismo objetivo, mismo rango técnico, municipio argentino.

La empresa que proveyó aquel equipo fue Bird Argentina. Y el Ecolaser 500 es, precisamente, un producto de Bird Argentina: la compañía lo lanzó en diciembre de 2023 y lo muestra en su propio material, con el logo impreso en el chasis.

Vale aclarar de dónde sale el «primera ciudad del país»: no de un comunicado municipal, sino de una atribución vaga —«desde el municipio señalaron»— replicada en cadena entre medios. El propio Aversa había sido bastante más prudente dos meses antes, cuando dijo que Rafaela era «casi pionera». No primera.

Los equipos no se compraron: se alquilan

Otro dato que no salió del circuito local. Los ecoláseres no son del municipio. Se alquilan por mes a una empresa de Mendoza con experiencia en viñedos y aeropuertos, y el servicio incluye mantenimiento y asistencia técnica.

El monto del alquiler no se publicó. Es la pregunta obvia, y debería estar en las compras municipales.

Hay un detalle de método que conviene decir: el municipio nunca emitió un comunicado escrito sobre el ecoláser. En el feed oficial de prensa de rafaela.gob.ar hay 384 noticias publicadas entre mayo y agosto, y ninguna menciona el tema. Todo lo que se sabe salió de una primicia del medio local Rafaela Noticias y de una entrevista radial a Aversa.

El blanco real es el estornino

Aunque los titulares hablaron de palomas, el objetivo principal es otro: el estornino pinto (Sturnus vulgaris), un ave exótica que llegó a la Argentina a fines de los años 80 y se expandió sin freno.

No es una molestia estética. Está declarado especie exótica invasora Categoría 1 por la Resolución 109/2021 del ministerio nacional de Ambiente, la categoría de control obligatorio.

Los números que maneja el municipio son de otra escala a la que uno imagina: un relevamiento propio contabilizó 50.000 aves en apenas cinco cuadras del centro, con concentraciones de 100 o más ejemplares por copa de árbol. En todo el ejido urbano de Rafaela hay 85 especies registradas; las que generan conflicto por amontonamiento son golondrinas, cotorras, tordos y estorninos.

Los estorninos llegan al casco urbano entre las 18 y las 18.30, después de alimentarse en la periferia. Se instalan en el centro por la isla de calor: ahí hace más temperatura que afuera.

Qué dice la evidencia

Acá conviene bajar un cambio, porque la literatura sobre láseres antiaves no es unánime.

Hay estudios revisados por pares que muestran efectos reales y otros que documentan fracasos. Lo que separa un caso del otro es sistemático: qué especie, cuánta luz ambiente hay —funciona mucho mejor con poca luz, de ahí el horario— y si las aves tienen adónde ir. El problema recurrente es la habituación: con el tiempo, muchas especies dejan de leer el haz como amenaza.

Hay un antecedente argentino que vale como advertencia. En 2015 La Plata podó los plátanos donde dormían los estorninos. Las aves se mudaron a barrios vecinos y meses después volvieron a los mismos árboles.

Y sobre el argumento sanitario que suelen usar los municipios, Diego Montalti, el investigador del CONICET que más estudió la especie en el país, fue tajante en su momento: «no hay riesgo sanitario». Lo que sí está documentado en estorninos argentinos son parásitos, no brotes.

La causa que el propio municipio admite

Y acá está lo mejor de toda la historia, que además lo dijo el funcionario a cargo.

Aversa define el asunto como «un problema sistémico», ligado a la «gran deforestación de los corredores biológicos periurbanos». Traducido: las aves se amontonan en el microcentro porque afuera se quedaron sin árboles donde dormir.

No se trata de complicar la existencia de una especie con otra, sino de entender la dinámica y aplicar una solución.

Juan Pablo Aversa

El plan de Rafaela tiene tres patas: los láseres, las redes de exclusión en las copas, y la recuperación de corredores biológicos periurbanos con plantación de árboles lejos del centro.

Las dos primeras atacan el síntoma: mueven las bandadas de una cuadra a otra. La tercera es la única que ataca la causa — y es, por lejos, la menos publicitada de las tres.

Que un municipio de escala media compre tecnología para gestionar su fauna urbana es una noticia en sí misma, y otros van a mirar cómo le va. Lo que conviene no perder de vista es qué está resolviendo cada herramienta. Un láser Clase 3B barriendo copas dos horas por día corre pájaros. Los árboles que faltan en la periferia son otro problema, y ese no se resuelve con luz verde.

Video y fotos: Bird Argentina.