Jornada Ada Lovelace: el CONICET impulsa las vocaciones científicas de niñas y adolescentes
La Jornada Ada Lovelace reunió 136 sedes en 13 países para acercar la ciencia y la tecnología a niñas y adolescentes, con aporte del CONICET.
La Jornada Ada Lovelace reunió 136 sedes en 13 países para acercar la ciencia y la tecnología a niñas y adolescentes, con aporte del CONICET.
La quinta Jornada Ada Lovelace llegó a 136 sedes registradas en 13 países, 39 de ellas en la Argentina. Es una iniciativa para acercar a las niñas y adolescentes a la ciencia, la tecnología, la ingeniería y la matemática (STEM). El CONICET participa con investigadoras, equipos de investigación y uno de sus centros.
La Jornada Ada Lovelace la impulsan instituciones académicas de la Argentina, Brasil y Colombia. La coordina un equipo interdisciplinario que trabaja todo el año. En el país, las investigadoras del CONICET Daniela Rodríguez y Liliana Forzani, cofundadoras de la iniciativa, la sostienen junto a una amplia comunidad de investigadores y referentes de universidades e institutos.
Una jornada que crece: de 10 a 13 países
Según Forzani, este año participaron de forma simultánea unas 3.300 niñas. La cifra es parcial, porque en Brasil las jornadas se hacen el 7 de noviembre. «Es la quinta edición y la más grande hasta ahora», aseguró. «Pasamos de 10 a 13 países y, ya antes de la fecha de Brasil, superamos ampliamente la cantidad de niñas del año pasado».
Además, la edición incorporó nuevas actividades. Una de ellas fue la participación de la Asociación Argentina del Juego de Go. Enseñó las estrategias de ese juego milenario en todas las sedes del país, y cada participante recibió un tablero de regalo.

Talleres de computación e ingeniería en el CSC-CONICET
El Centro de Simulación Computacional para Aplicaciones Tecnológicas (CSC, CONICET) fue sede por tercer año consecutivo. Con apoyo del área de Ferias y Exhibiciones del CONICET, reunió a niñas de entre 9 y 12 años de escuelas de la Ciudad de Buenos Aires y el AMBA.
La jornada empezó con una apertura transmitida en simultáneo desde las sedes de Latinoamérica y un audiovisual sobre la vida y el legado de Ada Lovelace. Luego, las niñas se sumaron a dos talleres. En «Enviando fotos sin WhatsApp», guiado por Denise Viltes, tesista del CSC y estudiante de Ingeniería de la UBA, jugaron al «¿Quién es quién?». Así descubrieron cómo una foto se vuelve información binaria, ceros y unos, que una computadora puede interpretar.
En «Ingenieras aeronáuticas por un día», Sebastián García, también tesista del CSC y estudiante de Ingeniería de la UBA, propuso diseñar y probar aviones de papel. Las niñas compararon, registraron datos y vieron cómo pequeños cambios modifican el vuelo. Por otro lado, Juan Rodhe y Malena Jazmín Solís Valderrama, estudiantes de Exactas de la UBA, contaron sus trayectorias.
El aporte del CONICET a las vocaciones científicas
Para Forzani, el aporte del CONICET se ve sobre todo en la participación de investigadores de todo el país que sostienen la iniciativa. «Llevar adelante estas jornadas requiere un gran compromiso para buscar financiamiento, crear nuevos desafíos, ampliar la red de sedes y llegar a más niñas y adolescentes», señaló. Y agregó: «Lo que pasa ese día es mágico: las niñas se van entusiasmadas y con muchas ganas de seguir descubriendo las áreas STEM».
La Jornada se realiza en el marco del Ada Lovelace Day, una celebración internacional que reconoce los aportes de las mujeres a la ciencia y la tecnología. Desde 2022 reúne a una red de universidades, escuelas y organizaciones. La coorganizan, entre otras, la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA, la Facultad de Ingeniería Química de la UNL y la Universidad Nacional de Rafaela, con apoyo de la UNESCO.
El detalle completo está en la información del CONICET.
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