Rata vizcacha de Guasapampa, el roedor que obligó a crear un género nuevo en las sierras de Córdoba
Investigadores del CONICET, el Museo Argentino de Ciencias Naturales y las universidades de Córdoba y La Plata describieron en junio de 2026 a la rata vizcacha de Guasapampa (Apnoctomys conicetorum), un género y una especie nuevos para la ciencia que fueron hallados en el Parque Nacional Traslasierra.
Investigadores del CONICET, el Museo Argentino de Ciencias Naturales y las universidades de Córdoba y La Plata describieron en junio de 2026 a la rata vizcacha de Guasapampa (Apnoctomys conicetorum), un género y una especie nuevos para la ciencia que fueron hallados en el Parque Nacional Traslasierra.
El trabajo se publicó el 12 de junio de 2026 en la revista científica Vertebrate Zoology (DOI 10.3897/vz.76.e187462). Es un roedor de la familia de los octodóntidos, de tamaño mediano (35 centímetros) y con una cola larga y peluda, que habita una franja estrecha de bosques del Chaco Serrano en la sierra de Guasapampa, en el oeste de la provincia de Córdoba. La Administración de Parques Nacionales, que difundió el hallazgo el 17 de junio, la llama «rata vizcacha del Chaco Serrano»; en el catálogo internacional Mammal Diversity Database figura como rata vizcacha de Guasapampa, por la sierra donde vive.
Según Parques Nacionales, es un mamífero pariente de otras ratas vizcachas, de los carpinchos y de las maras. El análisis genético del paper ubica a la rata vizcacha de Guasapampa como grupo hermano del género Octomys, con una distancia genética de 9,17 % respecto de Octomys mimax, similar a la que separa a otros géneros de la familia. Los autores estiman que los dos linajes se separaron hace unos 4 millones de años.
Dónde vive la rata vizcacha de Guasapampa
De acuerdo con el paper, el roedor ocupa una franja de unos 120 kilómetros de largo por 3 a 5 de ancho, cubierta por bosque chaqueño serrano en un estado relativamente prístino. Además del registro en el Parque Nacional Traslasierra, donde se capturaron los ejemplares, hay avistajes en otras localidades de la misma franja serrana, entre el Dique Pichanas y el Parque Provincial y Reserva Forestal Natural Chancaní.
Su dieta estaría formada sobre todo por bromelias, que cubren el suelo del bosque. Los investigadores lo dedujeron por señales indirectas: encontraron bromelias cortadas a lo largo de los senderos donde juntaron las heces de estos animales, de color verde brillante cuando están frescas.
Es, además, una rareza dentro de su grupo: la mayoría de sus parientes cercanos viven en ambientes áridos o semiáridos, mientras que esta rata vizcacha habita ambientes más húmedos.
Un nombre para Parques Nacionales y el CONICET
El nombre científico es un homenaje doble. Según el paper, «Apn» remite a la Administración de Parques Nacionales (APN); «octo», del latín, alude a la forma de ocho de la superficie de masticación de las muelas, y «mys», del griego, significa ratón. «Conicetorum» está dedicado a la gente que forma parte del CONICET: investigadores, estudiantes, técnicos y personal administrativo.
Por qué es un hallazgo poco común
Parques Nacionales señaló que en lo que va de esta década se describieron más de 20 especies nuevas de mamíferos de la Argentina, pero que se trata del primer género reportado a partir de ejemplares capturados en el campo desde el año 2000.
Los autores destacan que el animal apareció a menos de 130 kilómetros de la ciudad de Córdoba, el segundo centro urbano del país, al costado de una de las rutas turísticas más transitadas. Lo explican por su distribución tan restringida y su posible rareza: en tres campañas se capturaron apenas dos ejemplares, ambos a principios de abril de 2023, con trampas cebadas con manzanas. La hembra (holotipo) midió 357 milímetros de largo total, con 180 de cola, y pesó 112 gramos; el macho, 318 milímetros, con 150 de cola, y 120 gramos. El estudio también registró que la especie tiene 60 cromosomas (2n = 60).
Sobre su estado de conservación, el paper indica que parte de su área está protegida, pero que, con lo poco que se sabe, la categoría de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) que mejor se ajusta sería la de «Datos insuficientes». Los autores piden más trabajo de campo, teniendo en cuenta que varios de sus parientes están amenazados.
Quiénes la describieron
El nuevo género y especie fue descripto por Pablo Teta, Agustina A. Ojeda, Andrea P. Tarquino Carbonell, J. Raquel Alvarado-Larios, Pablo Cuello, Paula Cornejo, Julián Mignino, Ricardo A. Ojeda y Diego H. Verzi, del Museo Argentino de Ciencias Naturales Bernardino Rivadavia, el Instituto Argentino de Investigaciones de las Zonas Áridas (IADIZA-CONICET), el Instituto de Antropología de Córdoba (IDACOR-CONICET), el Museo de Antropología de la Universidad Nacional de Córdoba y la Facultad de Ciencias Naturales y Museo de la Universidad Nacional de La Plata.
Para Parques Nacionales, el hallazgo muestra que todavía hay mucho por explorar de la biodiversidad argentina, incluso en zonas que se consideran bien relevadas.
Más noticias de Ciencia en MonoLito.
