LUNES 5 DE OCTUBRE DE 2026 · ROSARIO, SANTA FE
Radar activo Agenda Newsletter Opinión
Lito, mascota de MonoLitoMonolito
Sumate
Último momento
STARTUPSRally Latinoamericano de Innovación: cómo sumarse a la competencia de 28 horas con sede en la UNL CIENCIAExtracto de romero: un equipo del IBR de Rosario mostró que protege a los cultivos como una vacuna CIENCIAHelvetios: la UNC suma una supercomputadora suiza abierta a grupos de todo el país CIENCIARata vizcacha de Guasapampa, el roedor que obligó a crear un género nuevo en las sierras de Córdoba UNC'Blue Lock llega al cine en live action y Cars cumple 20 años: la cartelera geek de la semana' CIENCIANobel de Medicina 2026 premia los hallazgos que dieron origen a la optogenética CIENCIAHistoplasmosis: qué es, cómo se previene y cómo la diagnostica un laboratorio de la UNL TECA un mes de su estreno, Leticia, la asistente virtual de Baigorria por WhatsApp, superó las 1.200 conversaciones STARTUPSRally Latinoamericano de Innovación: cómo sumarse a la competencia de 28 horas con sede en la UNL CIENCIAExtracto de romero: un equipo del IBR de Rosario mostró que protege a los cultivos como una vacuna CIENCIAHelvetios: la UNC suma una supercomputadora suiza abierta a grupos de todo el país CIENCIARata vizcacha de Guasapampa, el roedor que obligó a crear un género nuevo en las sierras de Córdoba UNC'Blue Lock llega al cine en live action y Cars cumple 20 años: la cartelera geek de la semana' CIENCIANobel de Medicina 2026 premia los hallazgos que dieron origen a la optogenética CIENCIAHistoplasmosis: qué es, cómo se previene y cómo la diagnostica un laboratorio de la UNL TECA un mes de su estreno, Leticia, la asistente virtual de Baigorria por WhatsApp, superó las 1.200 conversaciones
← Volver a la portada
Ciencia

Nobel de Medicina 2026 premia los hallazgos que dieron origen a la optogenética

El Nobel de Medicina 2026 fue para Karl Deisseroth, Peter Hegemann y Georg Nagel, que convirtieron la luz en una herramienta para encender y apagar neuronas. Investigadores del CONICET explican qué es la optogenética y hasta dónde llega hoy.

Sebastián Villalba Viña octubre 5, 2026 5 min de lectura
CienciaCIENCIA

El Nobel de Medicina 2026 fue para Karl Deisseroth, Peter Hegemann y Georg Nagel, que convirtieron la luz en una herramienta para encender y apagar neuronas. Investigadores del CONICET explican qué es la optogenética y hasta dónde llega hoy.

La Asamblea Nobel del Instituto Karolinska otorgó este lunes 5 de octubre el Premio Nobel de Fisiología o Medicina 2026, conocido como Nobel de Medicina, al estadounidense Karl Deisseroth (Howard Hughes Medical Institute y Universidad de Stanford) y a los alemanes Peter Hegemann (Universidad Humboldt de Berlín) y Georg Nagel (Universidad de Würzburg) «por sus descubrimientos sobre los canales iónicos activados por la luz y la optogenética». El premio es de 12 millones de coronas suecas, que se reparten en partes iguales entre los tres.

«En términos sencillos, el trabajo de los premiados permitió convertir a la luz en una herramienta para controlar la actividad de células vivas», sintetizó Lisandro Otero, investigador del Instituto de Biología Ambiental y Salud (INBIAS, CONICET-UNRC), en una nota publicada por el CONICET.

Qué es la optogenética, el hallazgo del Nobel de Medicina

La optogenética es una técnica que permite activar o desactivar neuronas concretas en un cerebro vivo usando pulsos de luz. Hoy es, sobre todo, una herramienta de laboratorio: se usa en todo el mundo, principalmente en animales, para entender cómo se forman recuerdos, emociones y comportamientos.

La clave, según Otero, es que permite pasar de mirar a intervenir: «Una de las grandes ventajas de la optogenética es que permite establecer relaciones de causa y efecto: no solamente observar qué células o circuitos están activos, sino encenderlas o apagarlas selectivamente y estudiar qué ocurre como consecuencia».

Mariano M. Boccia, investigador del CONICET en el Instituto de Tecnología Farmacéutica y Biofarmacia (InTecFyB) de la Facultad de Farmacia y Bioquímica de la UBA, explicó el salto con una comparación. Antes, «si queríamos estimular una región del cerebro, usábamos electricidad, que activaba todo a la vez, es decir era inespecífica (neuronas, células de soporte, vasos sanguíneos), sin poder distinguir qué causaba qué». Y siguió: «Con la optogenética podemos, por primera vez, establecer relaciones causales directas entre la actividad de un grupo específico de neuronas y una conducta, un recuerdo o una emoción determinada».

«La optogenética ofrece oportunidades para mapear el cerebro de una manera que antes solo podíamos soñar», dijo Per Svenningsson, presidente del Comité Nobel de Fisiología o Medicina, según el comunicado oficial de la Asamblea Nobel del Instituto Karolinska.

De un alga a las neuronas de un ratón

La historia empezó con una pregunta simple, que Boccia resume así: «¿Cómo hace un alga microscópica llamada Chlamydomonas para nadar hacia la luz?». A principios de los 2000, Hegemann y Nagel encontraron en la superficie de esa alga una proteína, la canalrodopsina, que funciona como una puerta que se abre con luz azul y deja entrar partículas con carga eléctrica. Y vieron que, si ponían esa proteína en otras células, esas células también se volvían sensibles a la luz.

Deisseroth dio el paso siguiente: introdujo el gen de la canalrodopsina en neuronas de rata y, al iluminarlas con luz azul, logró disparar una señal nerviosa. Lo publicó en 2005. Dos años después hizo funcionar ese «interruptor» de luz en el cerebro de ratones vivos.

«Desde que Deisseroth publicó su trabajo en 2005, la optogenética se extendió por laboratorios de todo el mundo con una velocidad inusual para una técnica nueva», señaló Boccia. En investigación básica, dijo, permitió «descifrar circuitos cerebrales que antes eran inaccesibles: los que regulan la memoria, el miedo, la toma de decisiones, la adicción y el sueño».

Qué hay en medicina, y qué falta

En la clínica, los avances son todavía acotados. Lo más concreto está en la visión. «En 2021, se publicó el primer caso de un paciente con retinitis pigmentosa que, tras recibir este tipo de terapia, recuperó parcialmente la capacidad de ver. Es un resultado todavía limitado, pero es la prueba de que esta tecnología puede traducirse en tratamientos reales», explicó Boccia.

Lo demás está en desarrollo. Según el investigador, «se están desarrollando aplicaciones para epilepsia, donde la idea es detectar y frenar una convulsión en el momento en que empieza, para dolor crónico, para arritmias cardíacas, y para mejorar los implantes cocleares en personas con pérdida de audición». En el campo de los trastornos psiquiátricos, agregó, «comprender los circuitos alterados en la depresión resistente o en el trastorno obsesivo-compulsivo abre la puerta a blancos terapéuticos completamente nuevos».

La luz como herramienta, también en la Argentina

Otero contó que la técnica ya se expandió más allá de las neuronas, con aplicaciones en células cardíacas, células madre y células tumorales. Y que su laboratorio trabaja en una línea cercana: «Nuestro laboratorio, en colaboración con la investigadora Jimena Rinaldi del Instituto de Nanosistemas de la UNSAM, se encuentra hace años trabajando en este mismo concepto general de utilizar la luz como herramienta de control molecular, aunque utilizando una familia diferente de proteínas fotosensoras llamadas bacteriofitocromos».

Con el Nobel de Medicina de este año, la Asamblea Nobel distingue una técnica que, según su comunicado, «cambió de manera fundamental» la comprensión del cerebro y sentó «las bases de una nueva era en la neurociencia».

Más noticias de Ciencia en MonoLito.

El posteo en Instagram

Ver esta publicación en Instagram