Rosario quiere producir sus propios fitomedicamentos: el LEM y la UNR, en el centro del plan
Un proyecto en el Concejo propone un programa municipal para cultivar plantas medicinales y elaborar fitomedicamentos de base vegetal, con desarrollo local a cargo del Laboratorio de Especialidades Medicinales y la Universidad Nacional de Rosario.
El Concejo Municipal de Rosario analiza un proyecto para crear el Programa Municipal de Plantas Medicinales y Fitomedicamentos, con la idea de producir y distribuir gratis productos de base vegetal dentro de la red de salud pública. Lo impulsa el concejal Leonardo Caruana.
Más allá del componente sanitario, hay una apuesta de desarrollo local con nombre y apellido: el Laboratorio de Especialidades Medicinales (LEM) y la Universidad Nacional de Rosario, especialmente sus áreas de Farmacia, Bioquímica, Ciencias Agrarias y Ciencias Médicas, quedarían a cargo de desarrollar los medicamentos de origen vegetal.
La idea: poner saberes tradicionales bajo control científico
El proyecto articula a la Secretaría de Salud Pública, el LEM, el Programa de Agricultura Urbana, universidades y organizaciones sociales que ya cultivan plantas medicinales en la ciudad. El texto aclara un punto clave: la fitomedicina no reemplaza a la medicina convencional, la complementa, y todo pasaría por criterios científicos, sanitarios y de control de calidad.
En concreto, propone habilitar una sección de herboristería en la Farmacia Central de la Secretaría de Salud, que organizaría la compra, el almacenamiento y la distribución hacia los centros de salud, y elaborar un listado de fitomedicamentos que —tras evaluación técnica— podrían incorporarse al Formulario Terapéutico Municipal.
Un mapa de huertas y jardines “sanadores”
La iniciativa también contempla mapear los espacios públicos donde hoy se cultivan plantas medicinales y aromáticas para reconocerlos como una red integrada, e incorpora la figura de jardines aromáticos, inclusivos y sanadores, con senderos accesibles, señalética en braille e identificación de especies y sus propiedades.
Por qué mirarlo desde acá
Es, en el fondo, una historia de transferencia: conocimiento de la universidad pública y un laboratorio municipal puestos a producir algo tangible para el sistema de salud. En un contexto donde el costo de los medicamentos preocupa cada vez más, que una ciudad intente fabricar parte de su propio vademécum con base vegetal y validación científica es una jugada de política pública que combina salud, ambiente, producción comunitaria e investigación. El programa tendría una duración inicial de cuatro años.
Fuente: Estacionline.
