Midieron por primera vez qué tan duro es el hierro del núcleo de la Tierra, y las simulaciones argentinas lo anticiparon
Un equipo internacional con participación del CONICET reprodujo presiones de cuatro millones de atmósferas y 7.000 grados. El dato sirve para calcular mejor los sismos y entender el campo magnético terrestre.
Un equipo internacional de investigación, con participación de científicos del CONICET, logró medir por primera vez la resistencia dinámica del hierro en condiciones de presión y temperatura comparables a las del núcleo interno de la Tierra. El trabajo se publicó en Nature Communications.
Qué se midió, en criollo
La resistencia dinámica es, simplificando, la dureza de un material, pero medida mientras se deforma a altísima velocidad. “En la mayoría de los estudios, la deformación se evalúa a velocidades muy bajas”, explica Eduardo Bringa, investigador del CONICET en el grupo SIMAF de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Mendoza. Acá se hizo al revés.
Las condiciones que había que reproducir son extremas: entre tres y cuatro millones de atmósferas de presión y temperaturas de 4.000 a 7.000 grados. Hasta ahora no existían experimentos con hierro en ese régimen.
Un láser gigante y una simulación que se adelantó
Para lograrlo se combinaron experimentos en el National Ignition Facility del Lawrence Livermore National Laboratory, en Estados Unidos —con diagnósticos ultrarrápidos de rayos X— y simulaciones computacionales de Dinámica Molecular a escala atómica.
El detalle que vale subrayar: las simulaciones hechas en la Universidad de Mendoza anticiparon los resultados del experimento. Es la mejor defensa posible del laboratorio virtual como herramienta científica, y viene de un grupo argentino.
Las corridas estuvieron a cargo de Bringa junto a Orlando Deluigi, becario posdoctoral del CONICET en el SIMAF, y Carlos Ruestes, de la Universidad Politécnica de Madrid.
Para qué sirve saber esto
El núcleo interno terrestre está compuesto en un 85% por hierro. Conocer su dureza real tiene consecuencias concretas:
- Define la velocidad a la que viajan las ondas sísmicas, un parámetro necesario para estimar mejor la ubicación y magnitud de los terremotos.
- Influye en los mecanismos que generan el campo magnético terrestre, porque modifica el acoplamiento entre el núcleo sólido y el líquido que lo rodea.
- Ayuda a entender colisiones de asteroides y la evolución de otros planetas rocosos con núcleos de hierro.
El estudio reunió a investigadores del Lawrence Livermore National Laboratory, la Universidad de California en San Diego, la Universidad Politécnica de Madrid, el SLAC National Accelerator Laboratory y Stanford, entre otras instituciones.
Fuente: CONICET, por Leonardo Fernández (Área de Comunicación CONICET Mendoza). Estudio: Kim, YJ. et al., Dynamic strength of iron under pressure-temperature conditions of Earth’s inner core, Nature Communications, 2026. Imagen: Brian Chavez/LLNL y Universidad de Mendoza.
